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Polvo Cósmico, el nuevo libro de Toni Nievas a la venta en junio.

Polvo Cósmico

El ‘Amarcord’ crudo e irónico de Toni Nievas

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Toni Nievas (Palma, 1976) es hijo del turismo balear, de un «boom» hotelero que ha ido modelando en los últimos 20 años a una retahíla de personajes extraños y ensimismados –absorbidos por la propia isla y por el engranaje de la apática y en ocasiones ingrata hostelería– que desfilan con el mismo caminar sombrío tanto por las desapacibles zonas turísticas de Mallorca como por las casi 250 viñetas que apuntalan este «Polvo cósmico» (Fonart Publishing), el segundo libro de dibujos del autor mallorquín. Siguiendo la estela del humor de su primer volumen («Un autor en tiempos de crisis»), una autoedición que vio la luz el año pasado, las ideas y las pequeñas historias del nuevo tomo están salpicadas por la sátira áspera y agria que Nievas vierte sobre la sociedad y el ambiente en que le tocó criarse. No en balde, el dibujante de este libro anduvo en pañales y se llevó sus primeras decepciones adolescentes en S’Arenal, una conocida zona turística de Mallorca en la que trabajó durante 15 años. Tal y como lo cuenta su autor, «conozco muy bien algunas cocinas de esos hoteles, donde estuve fregando platos o cortando salmones», evoca heroicamente.

Mientras se iba malgastando como el resto de sus colegas de faena, sirviendo a turistas-gamba que venían a darlo todo a Mallorca, su cabeza giraba y giraba para toparse con una realidad que las películas que le tenían fascinado negaban. Una realidad cruda totalmente contraria al cine de los ochenta -el que amamantó a Nievas–, «un cine del que he bebido mucho; creo que es algo que se nota en mi obra», confiesa. Al contrario que en «Polvo cósmico», donde el torpe perdedor es la figura central de cada una de las viñetas, «las películas de entonces siempre contaban historias de héroes; como las de Tom Cruise«, se emociona. «Nos hicimos falsas ilusiones», y luego vino la hostia, «las cocinas de hotel», reconoce. Un golpe duro del que era más difícil curarse en una isla que te atrapa, una isla ahogada en su propio mar.

Sin embargo, pese a ese poso de amargura inherente a los personajes, las horas te las pasas riendo con estas páginas. Nievas se burla de aquello que le sucedió –el autor mallorquín siempre habla de sí mismo en su obra, al estilo de Daniel Clowes (no en balde, siempre ha reconocido la impresión que le causó «Wilson» la primera vez que lo leyó)– y mantiene en do sostenido en los dibujos de «Polvo cósmico» una mirada nostálgica hacia el sol, la playa, esa Mallorca de hace 20 años. Sin duda, Nievas guarda también muy buenos recuerdos de su paso por S’Arenal, un lugar «idílico» que reconocerá cualquiera que alguna vez haya estado en una zona turística masiva: Benidorm, Lloret de Mar o Torremolinos. Cualquiera sirve. Por ello, estas páginas transpiran del mismo modo que el «Amarcord» de Fellini -esa ironía, esa farsa, ese esperpento-, sólo que en lugar de campanarios el lector se topará  con «balconning», esa práctica extrema, ya saben.

Nievas es hijo del turismo balear, del «boom» hotelero, decíamos, pero también de Woody Allen y del nerviosismo de los personajes de «Annie Hall». En su carcajada, como en el cineasta neoyorquino, no deja de asomar cierta vergüenza por lo vivido y lo experimentado.

¿De dónde diantres sale el maldito estilo de Nievas? Pueden atribuirle la «dejadez» de su  trazo al dibujante David Shrigley, la espita de que ahora tengamos «Polvo cósmico» entre las manos, un libro alejado del cómic tradicional y narrativo que entronca con otra grey de viñetistas que plasman ideas, filosofías o situaciones muy concretas en sus dibujos. Sirva el ahora aclamado Miguel Noguera como ejemplo.

Por último, recordar que Toni Nievas es también realizador y guionista, una «estrella» de internet que actualmente colabora en el programa radiofónico «Yu: No te pierdas nada» de los 40Principales, conducido por Dani Mateo, humorista que asimismo participa en la última cinta del mallorquín, «Como todas las mañanas», recién estrenada en Palma. En la película también han participado otros rostros conocidos: Berto Romero, Elena Ballesteros y Dídac Alcaraz (Pioneros del Siglo XXI).